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¡Estírate y muévete en el trabajo!

Cerca del 70 del día estamos en nuestro entorno laboral, sentados y frente al computador.

¡Estírate y muévete en el trabajo! Seguro te sentirás mejor

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Junio 07, 2017

Nuestros trabajos cada vez nos hacen más sedentarios. Cerca del 70% del día estamos en nuestro entorno laboral, sentados, frente al computador o en otras labores que implican poco movimiento o por el contrario realizando actividades con alto impacto de carga sobre el cuerpo.

¿Cuáles alteraciones pueden asociarse al entorno laboral?

Puedes estar en riesgo de tener algunos problemas que son alteraciones conocidas como desórdenes de los músculos y los huesos (o desórdenes músculo esqueléticos) asociados al trabajo si:

  • Realizas movimientos repetitivos con las manos.
  • Levantas, jalas o empujas elementos pesados frecuentemente.
  • Permaneces en posiciones incómodas por periodos prolongados.
  • Tu puesto de trabajo carece de las dimensiones y adecuaciones apropiadas para ti.

Entre los desórdenes de los músculos y los huesos más frecuentes están:

  • Dolor bajo de espalda.
  • Dolor de cuello y hombro.
  • Síndrome de túnel del carpo, que es el dolor y hormigueo en la muñeca de tu mano dominante por sobreuso.
  • Tendinitis o inflamación de los tendones que producen dolor.
  • Fatiga visual.
  • Estrés.

¿Cómo puedes prevenirlo?

Para cualquier tipo de labor que hagas recuerda estas recomendaciones:

¡Haz una pausa!

  • A pesar de toda la carga de trabajo, tómate unos minutos para moverte, estirarte y reír.

¡Muévete!

  • Levántate del puesto laboral.
  • Camina dos o tres minutos por tu sitio de trabajo.
  • Si puedes, baja y sube un piso por las escaleras.

¡Estírate!

  • Estira tus brazos por encima de la cabeza y luego al frente.
  • Con los pies firmes en el piso, arquea la espalda, llevando primero el mentón al pecho y luego la frente apuntando al techo. Repite el ejercicio cinco veces.

¡Ríe!

  • Comparte un café con tus compañeros de trabajo.

  • En un lugar apropiado, canta una canción.
  • Baila o haz una coreografía solo o con otros compañeros de trabajo.
  • Repite el abecedario al revés.

¡Relájate!

  • Levántate, flexiona ligeramente las rodillas e imagina que tomas un balón mediano entre tus manos. Cierra los ojos y empieza a llevar el balón con movimientos muy lentos hacia la derecha, izquierda, arriba, abajo. Repite tres veces mientras respiras profunda y pausadamente.

Anímate a hacer la pausa activa del día con estos ejercicios:

Para tus manos: 

  • Empuña las manos y haz círculos con ellas a un lado y otro por cinco veces.
  • Lleva las palmas al frente y estira los dedos hacia arriba por unos segundos. Repite con la otra mano.
  • Abre y cierra las manos llevando el pulgar hacia adentro. Repite cinco veces.
  • Estira las muñecas hacia los lados, llevándolas hasta su máximo alcance. Relaja y repite tres veces.

Para tu espalda: 

  • En tu silla, encoge los hombros con fuerza y luego relájalos. Repite 3 veces.
  • Extiende un brazo tratando de tocar el techo y estírate. Repite con el otro brazo.
  • Levántate y apoya una mano en la silla. Levanta el pie con la pierna flexionada. Repite con la otra pierna.
  • Frente a la pared, apoya tus dos manos y empújala como si quisieras correrla. Relaja y repite tres veces.

Para tus ojos

  • Mira hacia arriba y hacia abajo, solo moviendo tus ojos.
  • Ahora mira a los lados.
  • Cierra y abre los ojos con fuerza.
  • Calienta tus manos limpias y colócalas sobre tus párpados.

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